Cuando respiro (Coti Donoso, 2015)

Santiago

Uno puede entrar con cierta desconfianza a los documentales de clara intención concientizadora, ya que muchas veces la cinematografía de espíritu pedagógico puede resultar fácilmente odiosa. La cinta de Coti Donoso logra evitar victoriosamente el tufo aleccionador que hemos visto más de una ocasión en otros filmes. Los posicionamientos, el punto de vista general y la innegable urgencia e ignorancia respecto al tema hacen que Cuando respiro salga, mayormente, airosa del desafío.

El documental se centra en la contaminación en Santiago y las luchas subterráneas que se realizan para convertirlo en un tema de emergencia. La cinta abre con imágenes del Santiago invernal, reconocibles para cualquier persona que haya pasado una temporada en la ciudad. Lo interesante es que las imágenes de apertura planteadas por Donoso, aparte de ser familiares, también son conocidas por los noticiaros, pero son de paisajes mayormente negados por nuestra cinematografía. El paisaje que envuelve al Santiago cinematográfico normalmente es más limpio y está alejado de los sectores donde opera Donoso (Pudahuel). La neblina total que se aprecia en los primeros minutos se puede admirar en varias cintas chilenas ambientadas en Valdivia u alrededores, con la salvedad que la bella niebla en aquellos planos es natural, no artificiosa y fea como la mostrada en Cuando respiro. Solo la familiaridad de tales espacios santiaguinos, cotidianos y por lo general elididos como imágenes del cine chileno, justifica parcialmente la idea de un documental informativo. Y es que hemos normalizado (más bien, como plantea la cinta, nos han normalizado) la impureza del aire o, cómo se escucha en uno de los comentarios en off utilizados para mostrar las respuestas de la autoridad, se puede llegar a pensar en una consecuencia geográfica inevitable.

Uno de los mayores valores del documental reside en la realización de un recorrido histórico acerca de la contaminación en Santiago y, a partir de éste, permitir desarrollar un diagnóstico y apuntar responsabilidades. Desde Pudahuel, pero permanentemente visitando intendencias y eventos políticos, Donoso sigue las acciones legales del abogado ecologista Luis Mariano Rendón y su preocupación por la expansión urbana en la capital. En una situación dónde urge no aumentar el índice de contaminación, la manera en que las autoridades expanden Santiago resulta alarmante. Por su parte, la obra de Donoso cree en la soberanía popular y se posiciona desde ésta. La visibilización de la problemática aparece comandada por quienes más la sufren directamente. Una vecina de Pudahuel explicita lo que el documental insinúa desde su montaje: el problema es invisible por la condición social de los afectados. El interés inmobiliario por sobre el de los vecinos es expresado como un problema de clase.

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Probablemente el mayor acierto, más allá del tema informativo, está en algunos ejercicios de montaje que sí muestran más atrevimiento y dan frescura a la obra. Particularmente la vinculación con Armando Uribe logra hacer enlaces más abstractos, mezclando transeúntes con distintos poemas, en uno de los más interesantes momentos del filme. Asimismo el alineamiento del documental resulta coherente; en una de las reuniones entre vecinos y autoridades, Donoso da largo espacio a los argumentos de éstos y Rendón, para casi no dar cabida a la respuesta de la intendenta. El montaje de Cuando respiro desconfía de las autoridades al mismo tiempo que justifica esta desconfianza desde el recorrido histórico trazado anteriormente. Ese recuento critica las soluciones que se dan en invierno, en plena emergencia, y que se deshacen en primavera cuándo la ciudadanía se olvida del problema al no sentirlo en el cotidiano. La soberanía popular mencionada es defendida en más de una escena, pero también se la presenta como compleja y repleta de obstáculos.

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Sin embargo, algunos mecanismos formales son los que contienen algunos de los problemas que presenta la cinta. La sencillez presente durante todo el montaje redunda a veces en caminatas de vecinos acompañadas por distintas voces off, con el efecto de eco aplicado a algunos comentarios, lo que le da un dramatismo innecesario a algunas escenas. Particularmente en la ocasión de un comentario de Guido Girardi, repetido con efecto dramático mientras Rendón camina por un mirador, resulta un poco extraño.

Aparte de tales tropiezos estilísticos, Cuando respiro es un documental que esquiva varios de los mecanismos tradicionales que uno podría esperar de una cinta que aborda el tema medioambiental, a la vez que toma un posicionamiento doble que resulta muy interesante. Por un lado es una película que llama directamente a sostener una lucha, pero que por otro entrega un escenario muy poco alentador. En esta suma de derrotas y victorias la obra de Donoso parece acumular más derrotas, y anuncia varias otras por venir. Sin embargo toma esto como un llamado de refortalecimiento, en el registro de personajes que a pesar de su acumulación de fracasos se mantienen insistentes, incluso hasta en la inscripción final del filme.

Héctor Oyarzún

Nota comentarista: 7/10

Título: Cuando respiro. Dirección: Coti Donoso. Guión: Coti Donoso, Carla Higueras. Fotografía: Pablo Insulza. Montaje: Coti Donoso. Música: Cristóbal Piña. País: Chile. Año: 2015. Duración: 68 min.

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